El maestro ceramista, reconocido por la plataforma Homo Faber, lidera una investigación sobre la pervivencia de la técnica andalusí en el marco del proyecto europeo CARPET.
Un puente de memoria sobre el Mediterráneo
¿Es posible que el alma de una civilización viaje a través de su arcilla? Para Marco Terranova, la respuesta reside en el latido del torno. El artesano, cuya obra es un viaje visual por las raíces del Mediterráneo, traslada su mirada experta a la ciudad de Fez. A través de la iniciativa CARPET (Craft, Art and People Together), liderada por la Fundación Tres Culturas, Terranova explora los hilos invisibles que conectan la cerámica histórica de Sevilla con los talleres vivos de Marruecos.
La piel del patrimonio: Una herencia sin fronteras
De ascendencia italo-española y formado en la Escuela de Artes Aplicadas de Sevilla, Terranova entiende su oficio como un ejercicio de memoria y restauración. Su capacidad para dialogar con la materia le ha permitido intervenir en la «piel» de edificios icónicos que definen el horizonte andaluz:
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Cúpula de la Catedral de Cádiz: Ejecución técnica y respeto al legado barroco.
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Iglesia del Salvador (Sevilla): Intervención artesanal en el corazón del patrimonio hispalense.
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Parque Histórico de Forestier: Una simbiosis donde el diseño cerámico y la naturaleza dialogan con armonía.
Tierra de Sevilla: El valor de lo irrepetible
En 2017, tras años de investigación en el proyecto Tejar del Moro para la recuperación de oficios en extinción, el artista fundó su propio taller y escuela: Tierra de Sevilla. En este espacio, la alfarería abandona lo estático para convertirse en una lengua viva.
Bajo el programa Europa Creativa, y en colaboración con socios de Portugal, Reino Unido y Marruecos, Marco documenta hoy cómo la técnica andalusí pervive en las manos de los maestros de Fez. Para Terranova, el barro no entiende de fronteras, sino de la búsqueda de la belleza única y exclusiva.